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La ONU conmemora hoy, 3 de junio, el Día Mundial de la Bicicleta. Te contamos siete razones por las que es necesario seguir reivindicando la bicicleta, el medio de transporte más divertido, eficiente y humano que existe… ¡sobre todo si es Littium!

1. No hay un planeta B.
Se ha convertido en uno de los eslóganes de la conocida como Juventud por el clima, cuyas protestas en el mundo entero están poniendo de relevancia la necesidad de tomar medidas drásticas en la lucha contra el cambio climático. Hay pocas cosas más efectivas que cambiar nuestra manera de movernos en la ciudad, y ninguna alternativa tan respetuosa con el medio ambiente como la bicicleta. Todos tenemos que hacer nuestra parte en materia de emisiones, y en ese sentido hay pocas opciones más eficaces y satisfactorias que una bicicleta de pedaleo asistido.

2. La bicicleta es salud.
En un tiempo en que el sedentarismo se ha convertido en uno de los principales problemas de las sociedades desarrolladas, la bicicleta es un arma eficaz para asegurarnos el ejercicio diario que requiere nuestro cuerpo. Porque no es necesario pagar por un gimnasio si cada día recorres a pedales la distancia que separa tu casa de tu centro de estudios o lugar de trabajo. Porque ese tiempo que pasas subido a una bicicleta es ejercicio, pero del que se hace disfrutando al máximo. Porque, sobre una Littium, tú eliges el esfuerzo que realizas, pero tus piernas siempre tendrán que pedalear.

En una Littium tú eliges el esfuerzo que realizas

3. Porque el aire que respiramos es veneno.
Y la mayor parte de la culpa de ello la tiene el uso abusivo que hacemos del coche, especialmente en las grandes ciudades. La contaminación ambiental causa cada año 800.000 muertes prematuras en Europa, de las cuales casi 40.000 se producen en España. En el mundo, la cifra asciende hasta los 8,8 millones de personas. Números insoportables e incompatibles con cualquier tipo de desarrollo humano. Necesitamos respirar aire limpio. Y para ello, de nuevo, el auge de las e-bikes es fundamental.

4. Nos va la vida en ello.
Sigamos con los datos: cada año se producen en España unos 11.000 atropellos, de los cuales la inmensa mayoría (10.000) tienen lugar en entornos urbanos. La cifra nos coloca como el país europeo con mayor número de atropellos, en una auténtica tragedia que se traduce, de media, en 400 muertos al año. Llevar a cabo una transición en el transporte urbano del vehículo motorizado hacia la bicicleta es, también, una cuestión esencial en materia de seguridad vial.

5. Necesitamos un mundo más humano.
El estrés y la ansiedad son dos de los principales problemas de salud directamente relacionados con la manera de vivir en las sociedades modernas. Y contra ellos, la bicicleta se antoja como una solución ideal. Y es que, por mucho que vivamos en urbes hiperconectadas y que el trabajo nos obligue a ir corriendo a todas partes, el ciclismo urbano requiere de una quietud y un reposo que sirven de antídoto perfecto frente a cualquier tipo de tensión. Compruébalo: nada como pedalear a diario para sentirte más relajado, más pleno y más feliz, recorriendo la ciudad, descubriendo lugares y reencontrándote con tu gente a lomos de Ibiza o Berlín.

Nada mejor que una bici para recorrer tu ciudad, descubrir lugares y reencontrarte con tu gente querida

6. El silencio es vital.
Apenas se habla de ello, pero la llamada contaminación acústica es otro de los graves problemas asociados al abuso en el uso del coche. Vivimos rodeados de un ruido ensordecedor, especialmente en el centro de las grandes ciudades, y sencillamente no estamos hechos para ello. Un buen descanso es fundamental para encontrarnos bien, y para ello el silencio es clave. Por eso nuestras bicicletas equipan los motores más silenciosos y los mejores materiales aislantes para hacer de tu experiencia eléctrica una auténtica oda al silencio.

7. La vida es diversión.
Y punto. La vida ya está llena de suficientes obligaciones a las que nos tenemos que enfrentar a diario y de cosas desagradables. De vez en cuando, nos merecemos un rato para nosotros mismos. Para no pensar en nada ni en nadie más allá de la cadencia del pedaleo. Para volar y dejar volar la imaginación. Para divertirnos, algo que sigue siendo fundamental para vivir. Por eso Littium es mucho más que un fabricante de e-bikes: es, también, toda una filosofía y una forma de vida donde la preocupación por nuestro entorno y los demás solo es comparable al respeto y la felicidad de uno mismo.