El mundo se prepara para abandonar el confinamiento en bicicleta. Ciudades como Berlín, París, Milán, Londres y Bogotá reservan espacio en sus calles para pedalear cuando, poco a poco, vuelva la actividad económica. En Estados Unidos, por ejemplo, se ha disparado la venta de bicicletas. Y ahora el Gobierno italiano anuncia que dará un bono verde de hasta 500 euros a cada ciudadano que adquiere una bici. En Francia, se ayudará con 50 euros a los que reparen su vieja montura para circular por las calles y así no tener que recurrir al coche. La alternativa ciclista es más barata, no contamina y deja espacio libre en las ciudades. Además, con el coronavirus aún activo, evita contagios frente a las dificultades para mantener la distancia social en los transportes públicos.

En España, la vicepresidenta Teresa Ribera ha animado a los ciudadanos a subirse a la bicicleta. Pero sin medidas concretas. Hay ciudades que sí se plantean incrementar los tramos de carril-bici y fomentar el uso de las bicis urbanas de alquiler. En una primer fase habría que desinfectarlas tras cada uso mientras dure la pandemia. Por eso, es mejor recurrir a la bicicleta privada. Cada uno la suya. La vuelta escalonada al trabajo puede ir a pedales. Aunque, por ahora en España, no hay medidas para su fomento.

Italia marca el paso. Ha sido uno de los países más castigados por el virus. La imagen de vagones de metro o de autobuses atestados de gente da ahora pavor. La bicicleta es la alternativa. El Gobierno ha anunciado ayudas de 500 euros, en función del coste de la bicicleta, para todo aquel que compre una, ya sea eléctrica o convencional. Las autoridades de Milán van a habilitar 23 kilómetros de nuevas vías ciclistas que conecten el centro con los barrios. Lo mismo quiere hacer París.

Y Londres. El primer ministro británico, Boris Johnson, recuperado tras haber superado el coronavirus, apuesta por la bicicleta: «Hay que conseguir un transporte seguro. Necesitamos que la gente pueda mantener la distancia social y debo trabajar en este tema con el alcalde de Londres. Tenemos que ayudar a la gente a ir el trabajo en medios que no sean de masas. Por eso creo que deberíamos vivir una nueva época dorada para el ciclismo». La bicicleta urbana es tendencia frente a los que aún recomienda el automóvil privado para ir al trabajo.

Fuente: elcorreo.com